<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138</id><updated>2011-12-21T15:37:01.645-03:00</updated><category term='Voces de otros'/><title type='text'>Letras Destiladas</title><subtitle type='html'>A veces escribo. Y si en efecto, es la pintura lo que elijo, son las palabras lo que padezco. Y a ese padecer de palabras acumuladas que punzan filosas por salir y nombrarse, les doy lugar en este circo. Porque al final, a toda evidencia, soy tan paralelista como el qué más.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-7496378600180195405</id><published>2008-07-14T10:09:00.002-03:00</published><updated>2008-07-14T10:24:50.803-03:00</updated><title type='text'>De jóvenes deleuzianos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"&gt;From: Ariel Gulluni &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"&gt;To: Javier Dubra &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"&gt;Subject: Hoy, gris &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Date: Thu, 22 May 2003 10:39:21 -0300&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Hola Javi,&lt;br /&gt;Esto que te digo no sólo te lo digo a vos, sino que, claro, me lo digo a mi:&lt;br /&gt;bueno, un día nublado y lluvioso más&lt;br /&gt;húmedo y molesto&lt;br /&gt;la ropa no puede quedar bien, el pelo tampoco&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Cómo andás Javi?&lt;br /&gt;qué mierda todo che&lt;br /&gt;qué fiaca todo&lt;br /&gt;qué desconcierto todo&lt;br /&gt;creo que el vacío es lo esencial&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Perseguimos algo como desesperados y pueden pasar dos cosas:&lt;br /&gt;Lo encontramos (triunfamos?), entonces nos deja de interesar y llega el tedio.&lt;br /&gt;Fallamos, y la frustración nos llena más; hay sensación de plenitud en el fracaso;&lt;br /&gt;como decían ayer, pero al revés; el fracaso sí nos hace ser, porque nos identificamos con un ser que fracasa, con el fango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los triunfos no los contamos, los llevamos secretamente al olvido y los transitamos como&lt;br /&gt;ignorándolos, para poder pasar rápidamente a la tensión del proximo objetivo. Es el famoso: eh, siempre viene primero el cartel rojo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Nunca contabilizamos a nuestro favor los éxitos, esas veces en que llega primero el cartel azul.&lt;br /&gt;La verdad es que somos esas sumas de intensidades, esas multiplicidades que nos recorren y nos llevan a desear cosas contradictorias, a lograr a veces, a no lograr otras, a desear siempre más allá, a un vacío insatisfecho. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Fue muy extraño el ensayo de ayer.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Supongo que no termine de caer en la extrañeza y el bloqueo hasta que Noe se puso a llorar.&lt;br /&gt;Me sentía como en una pecera con el tamaño y forma de mi cuerpo, en una posicion determinada y fija. Y claro, está el miedo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Me gustaron las cosas que dijiste ayer. Del teatro y de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Suelo creer que ya sé de lo que me hablan siempre que me hablan, lo que a veces hace que me ponga impaciente o deje de escuchar. Bueno, no fue así ayer. Aunque conociera las palabras.&lt;br /&gt;Un poco esto de qué es lo que queremos de la vida, de nosotros. No sé, un momento trascendente,  trascendente pero de infinita tristeza. Raro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;No se por qué era triste. Quiza por identificacion mimética con vos que venía de antes, quizá por identificación con Noe, quizá por mis propias imposibilidades y por mis propios No-planteos de cosas, que ayer aparecieron de golpe como lugares de huída. Los lugares de no visitación. Las cosas que uno no quiere pensar. Los planteos cómodos y seguros en lugares y roles que facilitan las cosas. Y la dificultad. La dificultad mayor y más grande que es la vida. Lo gracioso es que no necesariamente una vida de expansión de uno mismo sea más difícil, pero exige otra cosa de uno, otro compromiso. Los automatismos no son excusa. Pareciera que los mini proyectos puntuales ya no tienen sentido. Un trabajo, una chica, un departamento. ¿Qué es eso? Estancias seguras, roles claros. Puntos de seguridad. Tierra falsa y codificada. ¿y qué hacemos con nosotros? ¿hacemos que nuestra vida valga la pena vivirla? Hacemos de nosotros algo que, no digo estar orgullosos, porque no se si es bueno eso, pero por lo menos sentir alegría por estar haciendo algo con uno mismo, con uno mismo en el sentido más estricto de la palabra. Trabajando con y sobre uno. Sin objetos externos debidamente delimitados y codificados, tranquilizadores, que nos dicen y marcan qué, a donde, hasta donde, y cómo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;No se a que va esto, no se a que viene. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Pero tenia ganas de escribirte algo. Que se yo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;No se, uno quiere que el sentido este ahí, de antemano, que uno &lt;strong&gt;&lt;em&gt;ya&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; sepa.&lt;br /&gt;Que la vida tenga un sentido. Y el sentido sólo va a emerger en el acontecimiento, será puntual, local, y lo que es peor, no se podrá extraer nada de él. Consecuancias, conclusiones, reglas de acción. El sentido sólo nos golpeará. Qué puedo proponer? Que vivamos. Vivamos todo lo que podamos haciendo todo lo que podamos con el máximo de ganas y de compromiso,&lt;br /&gt;pero dejando fluir también, si llega el caso o sea, sin aferrarse - aferrarse es código, es objeto, es sentido firme prefijado, falaz por lo tanto, y no sentido posta- y generando toda la alegría que podamos, no como fin en sí, sino como un medio para trabajar sobre nosotros, que era la parte que me estaba faltando y que salió ayer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;La alegria hasta ahora era porque sí. y no está mal que sea porque sí, pero también está buena si la pensamos para hacer cosas con nosotros, sobre nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Bueno, me fui a la mierda; no sé si hay una sola línea coherente en todo esto, y sabes que,&lt;br /&gt;no pienso mirar y corroborar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Arrivedercci&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;ps: vamos a leer a spinoza amigo? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;creo que voy a ir a Cappa, lo estoy meditando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;y otra cosa que tengo ganas es pintar en oleo con las manos&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-7496378600180195405?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/7496378600180195405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=7496378600180195405&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/7496378600180195405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/7496378600180195405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/07/de-jvenes-deleuzianos.html' title='De jóvenes deleuzianos'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-393951778182183867</id><published>2008-07-11T16:15:00.005-03:00</published><updated>2009-09-29T15:06:10.992-03:00</updated><title type='text'>Observaciones sueltas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;A. De talentos que enorgullesen a su portador y provocan desde simple indiferencia a una palmada ligeramente admirativa en sus ocasionales oyentes&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;1. Batir café instantáneo (o espontáneo, según eruditos anglosajones)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Lo conocemos. Él, o ella, se ofrece. Sabe que lo hacen bien. Sabe que los demás se cansan apenas empiezan. Sabe que los demás, incluso, no valoran del todo el fruto de su trabajo. Pero es, piensa, porque no probaron aún. Porque no se acuerdan. Porque no conocen los exquisitos frutos del esfuerzo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;em&gt;En todo grupo de amigos suele estar él, o ella, quien se se jacta (secreta, silenciosamente) de la iracunda furia con la que logra producir que esa masa aparentemente informe se convierta en una densa espuma amarrillona. Es su obra, su labor de meticuloso artesano. Es su orgullo privado&lt;/em&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:100%;"  &gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Pero no se crea que es una criatura egoísta. Es generoso por definición. Se ofrece, sistemáticamente, a batir el café de los demás. A veces nos negamos, no queremos cargarlos con esa tarea, o nos fastidia tener que esperar. Nosotros, que vivimos en el mundo de lo más-que-instantáneo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Y él, o ella, te mirará, con cierta lástima, compadeciendote. Ratificará su compasión cuando, asomándose por sobre tu hombro, relojee tu café oscuro y sin espuma, y compare -sin alardear- con el suyo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;Y ese día habrá, una vez más, paladeado su pequeño triunfo.&lt;br /&gt;Bien por ellos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;2. Hacer sapito&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;(a desarrollar)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;B. Observación intempestiva e inopinada&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Hoy reparé, sin querer, en una distracción de esas que llevan la mirada a posarse en movimientos que circundan el rostro, en aquellas personas que empiezan a lanzar el beso mucho antes de entrar en contacto. A distancia. No son, como los telebésicos, los que arrojan el beso y continúan su camino, porque la distancia o el tiempo tornan infranqueable la barrera del espacio. Me refiero a otra especie.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Entablan contacto visual. Se aproximan. A los cinco-cuatro metros, c&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;omienzan a articular en su rostro, en su cuerpo, la mímica del beso. A configurar su rostro para el encuentro inminente. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Preparan los ojos, ladean la cara, hacen trompita, y avanzan en esa posición ignominosa, sosteniendo el beso en el aire, hasta finalmente hacer contacto. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Esta exhibición del incórporeo beso prolongado y aéreo no deja de tener, sin embargo, algo de ridícula. Ridiculez que, asumo, a los virtuosos ejecutores de esta técnica, poco parece importarles. Y lo bien que hacen.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ps1: obviamente quien suscribe no sabe -o le da paja- hacer café con espuma, y tampoco hacer sapito. Es mas bien una piedra que se unde con el primer impacto.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;ps2: dudo que "sapito" y "espumoso" sean talentos comparables. Los sapistas pueden competir entre si, pero nunca vi a espumosos probando quien de ellos puede espumar mas su cafe.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-393951778182183867?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/393951778182183867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=393951778182183867&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/393951778182183867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/393951778182183867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/07/observaciones-sueltas.html' title='Observaciones sueltas'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-2271257679996322464</id><published>2008-07-02T16:23:00.005-03:00</published><updated>2008-07-02T17:46:27.721-03:00</updated><title type='text'>Por una progresiva pero inexorable desintegración de prejuicios</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Tengo pendiente un inventario de prejuicios. Apenas empiezo a sumarizarlos, o mejor, cuando los veo entrar en acción, retorciéndose ante la proximidad de una enzima enemiga, descubro importantes montos de energía invertidos en sostenerlos. Energía que, en su despliegue, no hace más que señalar esa oscura idea que estimo (a todas luces) responsable de convocar las defensas al frente. La idea en cuestión es simple, y reza así: en los prejuicios reside mi identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignoro cómo se conformó esa idea. Ignoro también, aunque aquí y ahora la enuncie con una claridad meridiana, hasta qué punto soy conciente de ella cuando se pone en acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, su resultado es claro: los prejuicios aparecen conformando territorios, zonas de retracción que por su acción conjunta, terminan dibujando una periferia, un borde, un recorrido de ausencias o vacíos que, por elección militante, decido no visitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y son persistentes, carajo que lo son. Algo tan leve como la experiencia no basta para disolverlos.&lt;br /&gt;Al principio resultan hasta simpáticos. Agrupan. Dividen. Se muestran como chistes e ironías. Son responsables de qué autores sí, qué autores no. De discriminar estantes de autoayuda. De asignar, en bloque, identidades a gustos personales. De asumir estilos de vida por elección de vocablos. De encontrar esencias en formas de revolver el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, estas entidades, graciosas e inofensivas en principio, dejan de serlo cuando se transforman en bloqueadoras. Cuando impiden disfrutar. Simplemente, porque asumen el rostro de miradas externas, de juicios, de crítica. De pretensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo sucede esto? Creo que el prejuicio desconecta del sentir. Es una categoría de ya-saber. Un ya-saber cómo es la cosa, la verdad de la milanesa, cómo tiene que ser, cómo debe ser. Y al hacerlo, al convertirse en pretensión e idea rectora, automáticamente distancia a su portador (hola, acá estoy) de su sensibilidad actual. Impide habitar el momento por pretender no sólo CÓMO debería ser habitado, sino también, qué vale la pena habitar. Y al hacerlo, corroe, socava esa verdad en conformación, por una verdad virtual. En nombre de qué? De una pretendida identidad a preservar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cache en dié!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;ps: últimamente recibo con placer la desintegración inesperada de prejuicios. Quizá sea sólo recuperar la capacidad de sorpresa. Un socrático reconocimiento de nuestras limitaciones. Dale que va. :)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-2271257679996322464?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/2271257679996322464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=2271257679996322464&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/2271257679996322464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/2271257679996322464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/07/por-una-progresiva-pero-inexorable.html' title='Por una progresiva pero inexorable desintegración de prejuicios'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-192539258185525137</id><published>2008-07-01T17:25:00.003-03:00</published><updated>2008-07-01T17:59:33.453-03:00</updated><title type='text'>Grandes -y a menudo desapercibidas- escisiones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Son pequeñas, marginales, aprentemente insignificantes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Pero en cuanto se disparan, ponen en funcionamiento sutiles grietas, trazando líneas de demarcación internas en grupos hasta entonces homogéneos. Los bandos erigen sus posiciones como verdades últimas e irreconciliables. La polarización se acendra. El camino al fundamentalismo, a la anulación del otro, está allanado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Un breve inventario de estas escisiones mínimas y fundamentales arroja los siguientes resultados:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;1. Los que baten el nesquick... y los que no, en defensa de la formación de grumos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;2. Medialunas de grasa vs medialunas de manteca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;3. Mate con/sin azucar. (los tibios, los negociadores, los que NO-QUIEREN-TOMAR-POSICION, corren el riesgo de caer bajo la violencia desatada de uno u otro bando)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;4. Tita vs Rodhesia (es mas chica pero es mas... /vs/ es mas grande y punto, etc)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;5. Hay más... pero si desean agregar, lo aceptaré gustoso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-192539258185525137?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/192539258185525137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=192539258185525137&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/192539258185525137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/192539258185525137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/07/grandes-y-menudo-desapercibidas.html' title='Grandes -y a menudo desapercibidas- escisiones'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-9171504172019399275</id><published>2008-06-25T18:05:00.004-03:00</published><updated>2008-06-25T18:43:46.288-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Voces de otros'/><title type='text'>La desesperación sublime</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;L:&lt;/strong&gt; Las mujeres no merecen asomarse ni a una esquina de nuestra desesperación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;G:&lt;/strong&gt; JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJ&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;L:&lt;/strong&gt; No por malas, sino porque nuestra desesperación es sublime.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;G:&lt;/strong&gt; JAjajajajajA. Genial. Hay que anotar eso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;L:&lt;/strong&gt; Si una mujer desesperada es peligrosa, un tipo desesperado corre el riesgo de ser patético. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Hasta esa ventaja tienen.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-9171504172019399275?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/9171504172019399275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=9171504172019399275&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/9171504172019399275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/9171504172019399275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/06/la-desesperacin-sublime.html' title='La desesperación sublime'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-277365682760783595</id><published>2008-06-24T18:46:00.002-03:00</published><updated>2008-06-25T18:44:23.461-03:00</updated><title type='text'>Interpretación paranoica del silencio de Radio</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong style="FONT-FAMILY: trebuchet ms"&gt;Interpretación paranoica del silencio de Radio &lt;/strong&gt;&lt;strong style="FONT-FAMILY: trebuchet ms"&gt;o &lt;/strong&gt;&lt;strong style="FONT-FAMILY: trebuchet ms"&gt;&lt;br /&gt;La noche donde olvidé el Cricket &lt;/strong&gt;&lt;em style="FONT-FAMILY: trebuchet ms"&gt;(un relato o divertimento algo-persecutorio)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;El señor &lt;strong&gt;A.&lt;/strong&gt; (quien &lt;u&gt;no&lt;/u&gt; se convirtió en cucaracha &lt;u&gt;ni &lt;/u&gt;se perdió el encuentro con nadie en ninguna calle, no al menos en esta vida, mucho menos en Praga, aunque quizá en Praga le hubiera gustado) percibe en los silencios de la señorita &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;B&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;. &lt;/strong&gt;una distancia antaño inexistente, y no cree, ni mucho menos, que se trate de cuelgue u ocupaciones varias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo interpreta, más bien, como resultado de un encuentro asimétrico, o mejor, de un encuentro cuyo resultado no era el esperado por la señorita&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt; B&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;, si es que esperaba algo en absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si le preguntan con amabilidad, pero sólo así, el señor&lt;strong&gt; A.&lt;/strong&gt; gustoso dirá que piensa que la señorita &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;B&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;. &lt;/strong&gt;se sintió incómoda el día &lt;strong&gt;C.&lt;/strong&gt;, por acciones algo entusiastas de su parte (entusiasmo dudoso para &lt;strong&gt;B.&lt;/strong&gt;, quien quizá-solo-quizá, no considera que pueda ameritar semejante entusiasmo, o que por hábitos y usos de sopesar las dudas ya no sabe bien a qué adhiere, si es que adhiere).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si le preguntan de nuevo, el señor &lt;strong&gt;A.&lt;/strong&gt; , meditando un poco, dirá que no sabe si "incómoda" es la palabra que mejor define lo que le sucedió a &lt;strong&gt;B.&lt;/strong&gt;; cree, antes bien, que la palabra desilusionada, o incluso, des-entusiamada, califican con mejor tino el ánimo que cubrió a esa personita. "Eso es. Des-entusiasmada", afirma al tiempo que mueve la cabeza hacia arria y hacia abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez disuelta la ansiedad, la situación concreta, más allá de lo grata que resultó, quizá no colmó los sueños y expectativas de &lt;strong&gt;B.&lt;/strong&gt; (según la prensa amarilla, "las fantasías desmedidas de B.", término con el que este cronista no concuerda, en principio por simple prudencia), cuyo amor por el vértigo, el exceso y la desbocada pasión, se vió refrenado por algo o alguien, quizá más tibio, quizá menos algo, quizá más algo, pero en todo caso y como la secuencia indica, DES-AJUSTADO respecto a la IDEA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado afirma el señor &lt;strong&gt;A.&lt;/strong&gt; que, para ser honestos, no sabe si esto que aquí nos cuenta no podría ser más que un delirio suyo, un mero exceso producto de su mentado gusto por lo teatral y lo shakespereano. Una exageración resultante de sus fantasmas e historias pasadas, que como dijeran por ahí, oprimen como una pesadilla el cerebro de los vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi despidiéndose, el señor &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A.&lt;/span&gt;, vacilando en la puerta, prende un cigarrillo, mira através de la ventana, entrecierra los ojos, y en un susurro simple, cotidiano, concluye: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Pero, no es menos cierto que lo que parece, ES"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien escribe estas líneas, no puede menos que suscribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saluda atentamente,&lt;br /&gt;no sin antes pronunciar una gran reverencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Señor Abelardo Gulmani,&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;cronista y alterego feliz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ps: iba a poner algo de ps, seguramente brillante, pero lo olvidé.&lt;br /&gt;ps 2: me divertí mucho escribiendo esto. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-277365682760783595?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/277365682760783595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=277365682760783595&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/277365682760783595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/277365682760783595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/06/interpretacin-paranoica-del-silencio-de.html' title='Interpretación paranoica del silencio de Radio'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1980955778391120138.post-5031899131577357969</id><published>2008-06-24T18:38:00.000-03:00</published><updated>2008-06-24T19:01:13.244-03:00</updated><title type='text'>El rencor, escrito, pinta mejor</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Se me fueron juntando textos. Textos que en su dimensión sentía que usurpaban lugar al &lt;a href="http://arielgulluni.blogspot.com"&gt;blog original&lt;/a&gt;, al de pinturas e ilustraciones. Así que, exigencias de la acumulación y deseos de ventilación, reconozcámoslo, hacen que cree este segundo lugar para ese lenta pero sistemática proliferación de palabras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Veo conformarse, poco a poco, una regla respecto a lo que escribo: todos tienen algo de hiperventilación catártica de la cual carece la pintura. O al menos, que su regla de conformación y expresión es otra. Su registro es distinto. Flor de descubrimiento obvio, je.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1980955778391120138-5031899131577357969?l=letrasdestiladas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/feeds/5031899131577357969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1980955778391120138&amp;postID=5031899131577357969&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/5031899131577357969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1980955778391120138/posts/default/5031899131577357969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdestiladas.blogspot.com/2008/06/el-rencor-escrito-pinta-mejor.html' title='El rencor, escrito, pinta mejor'/><author><name>Ariel Gulluni</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-wsYcLgG8XBI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAEaU/YS1jchTdYso/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
